con forma de estrella
crean un relieve
como si fuera una huella.
Con el frío llega la nieve y qué mejor que hacer copos de nieve con los peques,es algo mágico, sólo hace falta unos folios , unas tijeras y ante nuestros ojos aparecen los copos de nieve.
Hoy el pequeño Lars estaba muy triste y aunque he hecho de todo para animarle no lo he conseguido. Ha sido un pequeño detalle lo que le ha hecho cambiar , ha recibido una tarjeta de Amsterdam. Un pequeño detalle le ha devuelto la alegría..