Lo que realmente me gusta de la clase es cuando nos cuentas historias de los compositores y de sus procesos creativos. Hoy nos han hablado de Beethoven. Parece ser que cada sinfonía de Beethoven exigía gruesos tomos de trabajos preliminares, que a veces abarcaban años enteros. En sus libros de trabajo pueden comprobarse con claridad las distintas etapas de sus proyectos, su trayectoria hacia la perfección.
Me ha impresionado lo que nos ha contado el profe de cuando Beethoven se quedó sordo. Sus primeros pensamientos y reacciones fueron de impotencia y desesperación pero RESOLVIÓ NO DARSE POR VENCIDO y declararle la guerra al pesimismo. Comenzó a cambiar su manera de pensar y eligió forjar su futuro sin importar los obstáculos y las adversidades que encontrara. El resultado, de esta decisión fue la composición de algunas de sus mejores sinfonías.
Me he quedado muy pensativa porque me impresiona que Beethoven SIN poder oir creara sinfonías de ese nivel. Así que he decidido no preocuparme por chuminadas y seguir trabajando con intensidad.
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