He decidido que en lugar de escuchar a los humanos voy a prestar más atención a lo que los animales nos tienen que decir. Leía ayer que el gato en Egipto es sinónimo de equilibrio, gracia y paz interior, y si tienes todo eso ya poco más tengo que pedirle a la vida...Tengo un librito muy simpático y se lo voy a leer a mi pequeño Lars y seguro que algo se nos pegará de la sabiduría felina. Y hablando de gatos me he hecho uno. Qué poco hace falta para ser feliz como un gato!
No hay comentarios:
Publicar un comentario